El Proceso de Libertad Lindwall

Durante toda nuestra vida, estemos dormidos o despiertos, recibimos constantemente información de nuestro entorno a través de nuestros cinco sentidos exteriores - paladar, tacto, vista, olfato, oído. Esta información es transmitida a nuestro cerebro y queda grabada en nuestra mente y en las células del cuerpo. A través del tiempo y a pesar de que nosotros ya no podamos recordar un incidente en particular, este todavía existe en nuestro subconsciente y continua afectando en cierto grado nuestras vidas. Generalmente nos referimos a este hecho como memoria, y sus efectos pueden ser positivos, negativos o neutrales para nuestro bienestar mental, físico o emocional.

Si estas memorias son negativas, o de una naturaleza limitante, el subconsciente manifiesta estas impresiones en malestares físicos, desbalances sicólogos, problemas interpersonales, patrones de fracaso, entre otros. Sin embargo, con el proceso de libertad Lindwall nosotros permitimos que un evento perturbador del pasado resurja, confrontamos esta situación como se requiera, para luego liberar su impacto negativo y su contenido emocional diciendo una poderosa afirmación, tal como: "Me libero de cólera que tengo hacia mi jefe. Lo perdono. Y ahora yo mismo pido y acepto el perdón."

Una vez aprendido, el proceso de Liberación (Releasing) Lindwall pude ser realizado por uno mismo, o con la asistencia de un facilitador entrenado en Releasing, tanto en talleres o de manera individual. Durante una sesión de Releasing, el facilitador y la persona a ser liberada, forman una asociación mediante el dialogo constante. El facilitador guía a su pareja a través de las situaciones dolorosas del pasado y por ultimo a través del acto del perdón, el cual libera a la persona de viejos patrones, sana las heridas psíquicas, y permite que el o ella prosiga y que tome nuevas alternativas en su vida.

Durante una típica sesión del Proceso de Liberación Lindwall:

El facilitador y la persona a ser liberado (liberador) acuerdan mutuamente a ser compañeros en el proceso.

Se le sugiere al liberador que se eche o se siente en una posición cómoda.

Luego el facilitador cuenta en descendente de 20 a 0, dandole al liberador la sugerencia de que el cuerpo se relajara a la cuenta de "0", el o ella estara completamente relajado y en el apropiado nivel de concentración para el proceso.

Al liberador se le da la sugerencia de que las memorias de las situaciones mas importantes que requieran ser liberadas y sanadas serán despertadas en este momento.

El facilitador hace preguntas para guiar el enfoque del liberador, tales como: ¿Que sientes? ¿Que edad tiene? ¿Que ocurrió? ¿Como se siente? Los signos de que el liberador esta experimentando la situación son suspiros, lagrimas, cólera, risa y transpiración. A ellos se les permite ventilar sus emociones de una manera constructiva.

Mientras las experiencias negativas/limitantes surgen del subconsciente, el facilitador hace que le liberador hable directamente con las personas involucradas en el incidente, expresando lo que el liberador sienta necesario comunicarles. Asimismo, se les pide que escuchen la respuesta de la otra parte involucrada teniendo en cuenta que todos estamos telepáticamente conectados sin importar donde estamos y el tiempo que ha transcurrido desde que ocurrió el incidente. Luego de un entendimiento y revelada la dinámica, se le pide al liberador que afirme, "Yo me libero (de emociones relevantes, como cólera, tristeza, desilusión, etc.), y pido perdón y me perdono."

Durante la sección, el facilitador apoya y no juzga, se alienta al liberador para permitir que sus emociones fluyan hasta que se sientan sin perturbaciones.

Antes del termino del proceso (usualmente una hora), el facilitador le sugiere al liberador que con la cuenta del 3 al 1, el o ella cambiara de la visión interna y empezara a despertarse y estar alerta, y a sentirse bien. A la cuenta de 1 el facilitador castañea sus dedos cerca de los ojos del liberador y cambia el punto de enfoque del subconsciente a un nivel consciente de alerta.

Muchas personas de diferentes caminos - incluyendo profesionales de la salud y del clero - han aprendido que el Proceso de Liberación Lindwall es una poderosa herramienta que nos ayuda a frenar o reducir los efectos indeseables que las experiencias pasadas tienen sobre nuestra calidad de vida. Como lo explican los Lindwall: " Tu, como alma, funcionas como un operador de computadora, tu mente es una bio-computadora, y tu cuerpo es la impresión. Las palabras "Yo libero" son similares a la tecla de suprimir de su computadora personal. Estas suprimen programas y emociones indeseados, de este modo, prevenimos que estos interfieran en le correcto funcionamiento de nuestro cerebro y las células de nuestro cuerpo los cuales permiten que nuestra vida fluya con mayor eficiencia.